CONVERSACIONES CON JESUCRISTO
Intro Texto – Juan 11
Conversar – dialogar con otra persona para comunicar ideas o sentimientos.
JESUCRISTO Y LAS HERMANAS DE LAZARO
La conversación entre Jesucristo y las hermanas de Lázaro se trata de algunos temas importantes: circunstancias existenciales, la condición humana, el propósito de Dios, resurrección y vida trasfondo la muerte.
(1) Situación
- Lázaro, el hermano de Marta y Maria, se enfermo con una enfermedad Terminal.
- Las hermanas enviaron un mensaje a Jesús para que se fuera a Betania para sanar a Lázaro. Pero Jesús se quedo en un lugar al otro lado del río Jordán.
- La distancia entre Betania y Enon-Salim no era muy lejos. Solamente unos 35 kilómetros.
(2) Contradicciones
- La enfermedad no terminará en muerte – Jesús lo dijo.
- Lázaro se desfalleció y fue sepultado.
- A veces las circunstancias de vida nos hacen reflexionar en las cosas más importantes de la experiencia humana.
- Preguntas Profundas: ¿Qué es lo mas real?
¿Quién soy yo? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cómo debo vivir?
¿Qué es mi destino? ¿Qué habrá más allá de la muerte?
- Cuestiones de Vida y Muerte
La vida humana no es permanente. Muerte que es nuestro enemigo es una plaga entre el mundo de seres humanos. Afecta a todos porque alcanza a todos.
(3) Conversación
- Después de unos días más Jesús y sus discípulos se fueron a Betania.
- Cuando ellos llegaron a Betania Lázaro ya se había muerto. Ya lo sabía Jesús y por eso les dijo a sus discípulos que Lázaro estaba durmiendo.
- Marta y Maria andaban dolidas y tristes.
- Conversación entre Jesús y Marta.
Juan 11:20-27 – Marta casi le acusaba a Jesús. Si hubieras estado mi hermano no habría muerto. Marta tenía muchas dudas y temores.
- Conversación entre Jesús y Maria.
Juan 11:28 – Maria casi le acusaba a Jesús.
- Jesús querría consolar a sus amigas hermanas pero le costaba trabajo porque lo sentían mucho la muerte de Lázaro.
- A veces la muerte y el dolor que nos traen hacen que dudamos y desconfiamos en Dios. Marta y Maria todavía se creían sino no entendían el propósito final de su experiencia.
(4) Revelación: La doctrina de la Resurrección.
- “Yo soy la resurrección y la vida.”
- Promesa y Poder. Jesucristo declara que el mismo es la Resurrección y la Vida. Es decir que la resurrección es una persona primeramente y luego es una doctrina.
- La Naturaleza de Jesucristo
El Verbo se hizo carne – Juan 1:14
Humanidad: Jesús lloró porque estaba conmovido profundamente. Las lágrimas de Jesús muestran su humanidad y compasión.
Deidad: Yo Soy la Resurrección y la Vida. Esta declaración muestra que Jesucristo es el Verbo encarnado. Dios viviente y verdadero.
Contra las expectativas de la gente Jesús levanto de entre los muertos su amigo Lázaro. En realidad la enfermedad no termino en muerte. Jesús resuelvo la contradicción según su poder y propósito.
La Doctrina de Jesucristo acerca de la Resurrección
Juan 5:28-30 – La voz del Hijo de Dios mandara a todos los muertos que saldrán de sus sepulcros. Los buenos para vida eterna y los malos para condenación. (Contextualmente los buenos son los que creen en Jesucristo y los malos son los que no creen.)
Juan 6:39-40 – Jesucristo no puede perder los que su Padre le da sino que lo resucitara en el día final. El cristiano verdadero tiene garantizado la salvación y resurrección para vida eterna.
1 Juan 3:1-3 – Somos hijos de Dios por su gran amor. Cuando venga Cristo seremos tal como es porque lo veremos tal como es.
1 Juan 5:11-13 – La garantía de salvación y vida eterna.
(5) Generalizaciones (Resumen)
La promesa de la resurrección es:
- Consuelo en la sombra de la muerte
- Esperanza de la vida eterna
- Motivación de vivir en justicia
- Victoria sobre el gran enemigo (muerte)
- Parte del justo juicio de Dios
- Un reverso de la condición humana
- Poder de Dios para componer la creación
Termino.
Jesús nos declara la gracia y verdad de la experiencia humana. La verdad es que en algún momento de nuestra experiencia vamos a morir. La gracia es que después de la muerte física Dios nos va a resucitar de entre los muertos y nos dará vida eterna.
Es decir que ninguna circunstancia o cosa creada – sea enfermedad Terminal, tribulación, angustia, peligro, espada, pobreza, persecución, demonios – nada puede separarnos del amor de Dios que es en Jesucristo nuestro Señor y Salvador.
Jesucristo es la resurrección y la vida. Si creemos en El y aceptamos a su promesa y poder viviremos para siempre.
¿Lo crees?